Humildad orgullosa
Lea: Juan 13:6-9 Pedro le dijo: ―No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: ―Si no te lavo, no tendrás parte conmigo. Juan 13:8 El hecho de que Pedro se negase a dejar que Jesús le lavase los pies es una imagen asombrosa de la necesidad humana de la limpieza que ofrece Jesús y el orgullo pecaminoso de aquellos que rechazan el ministerio de limpieza de Jesús. Las acciones de Pedro aparentemente fueron motivadas por la humildad. Puede usted imaginarse la incredulidad en su rostro cuando Jesús se le acercó, y él protestó, diciendo: “¡Señor, no me harás esto jamás!”. Da la impresión de que esta es una afirmación humilde y de que Pedro está consternado por el deseo de Jesús de realizar una labor tan inferior como lavarle los pies. A primera vista da realmente la impresión de que la protesta de Pedro tiene su origen en su propio sentido de no ser digno ante Jesús. Pero si lo examina usted más de cerca, se dará cuenta de que es realmente la expresión de u...