Entradas

El crecimiento lento

Lea: Efesios 4:13-16 De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. Efesios 4:16   El crecimiento es el método de Dios. Eso nos dice dos cosas que nos animan acerca de esta cuestión de hacerse maduros, y no sólo en el sentido de ser maduros como personas religiosas, sino maduros como seres humanos: Primero, la madurez es algo que no se consigue de repente, sino que es un proceso. Yo conozco a muchos cristianos que se sienten profundamente inquietos cuando, después de ser cristianos, no se encuentran de repente asombrosa y totalmente transformados en criaturas angélicas. Se sienten profundamente decepcionados al descubrir que la antigua vida sigue todavía muy presente y se preguntan si son verdaderamente cristianos. Seguramente lo son, si han depositado su fe en Él, pero hay un proceso de crecimiento que debe producirse, y lleva...

Cuando Dios nos encuentra a mitad del camino

El SEÑOR mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes». Deuteronomio 31:8 (NVI) Embarazada de nuestro primer hijo, pasé mucho tiempo imaginando cómo sería su aspecto y qué se sentiría al tenerlo en brazos. Me veía leyéndole cuentos y dando largos paseos por nuestro vecindario. Incluso imaginé su graduación de escuela superior y el día de su boda. Estaba llena de esperanza y expectativas para nuestro futuro. Pero luego, recibimos los resultados de unas pruebas solicitadas por su pediatra y tenían valores anormales, y la vida dio un giro brusco. De repente, nuestro futuro se volvió incierto. Ya no podía imaginar cosas buenas. En mi diario, escribí una pregunta que me pesaba en el corazón: ¿Puede una vida rota seguir siendo una vida bendecida? En los meses siguientes, seguí escribiendo en mi diario pensamientos crudos y sinceros. Poco a poco, empecé a sentir que una respuesta iba tomando forma. Comencé a ver que, sí, una vida ...

Dios Siempre Llega a Tiempo

“Esta visión es para un tiempo futuro. Describe el fin, y este se cumplirá. Aunque parezca que se demora en llegar, espera con paciencia, porque sin lugar a dudas sucederá. No se tardará”. Habacuc 2:3 (NTV) Dios nunca tiene prisa ni llega tarde. Siempre llega justo a tiempo. El tiempo de Dios es perfecto, incluso cuando no lo podemos entender. Nunca entenderemos completamente el tiempo de Dios porque Dios existe en una longitud de onda diferente. Como es atemporal, su perspectiva del tiempo es diferente. La Biblia habla sobre la comprensión que Dios tiene del tiempo en 2 Pedro 3:8. Dice: “Pero no olviden, queridos hermanos, que para el Señor un día es como mil años y mil años, como un día” (NVI). ¿Es así como tratas al tiempo? A veces, cuando espero por una comida, puede parecer que han pasado mil años, pero los humanos no pensamos en esos términos. La atemporalidad de Dios tiene grandes implicaciones para tu vida. Cuando Dios te creó, puso un sueño en tu corazón. La mayoría de las per...

Viendo la Gloria de Dios

Dios permitió que Moisés viera su gloria para que fuera transformado al contemplarla y lo mismo es cierto para nosotros hoy. Dios nos revela su gloria para que, al verla, podamos ser transformados a su propia imagen. Hoy Jesucristo es la imagen misma de quién es Dios. Cuando nuestro Señor se hizo carne, él fue la revelación plena de la misericordia, la gracia, la bondad y la disposición a perdonar del Padre celestial. Dios reunió todo lo que es su naturaleza y su carácter en Jesús. Toda revelación de su gloria para nosotros ahora tiene el propósito de transformarnos en una expresión de Cristo. El apóstol Pablo entendía muy bien el propósito y el efecto de ver la gloria de Dios. Él lo veía como un poder que transforma al que la contempla, que revoluciona la vida de todo seguidor de Cristo. “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3...

«Le he suplicado de rodillas que me crea»

«Mi esposa y yo llevamos cuatro años de casados.... Durante los primeros años, todo fue felicidad y amor, pero luego empezaron a surgir dudas y desconfianza de parte de ella hacia mí... de que si he tenido relaciones con otra mujer.... Le he hablado con el corazón en la mano, y le he suplicado de rodillas que me crea.... »Ella es la mujer a quien amo, y siempre se lo he dicho... pero no entiende... sino que me dice que nos apresuramos a casarnos... a lo que yo vuelvo y le digo que lo que me interesa es el amor que siento por ella.... »Nunca dejaré de intentarlo todo para que volvamos a ser la hermosa pareja de antes. Por eso acudo a ustedes por este medio.» Este es el consejo que le dio mi esposa: «Estimado amigo: »Sentimos mucho que esté pasando por esas dificultades en su relación matrimonial. Lamentablemente, muchos matrimonios pasan por ese tipo de conflicto e inestabilidad, así que usted, en definitiva, no es el único. Lo felicitamos por estar dispuesto a luchar por su matrimoni...

Un cambio radical

Lea: Efesios 4:17-21 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente. Efesios 4:17 En los primeros versículos del capítulo cuatro de Efesios, el apóstol ha estado refiriéndose a la naturaleza de la iglesia y el papel que tiene que representar cada cristiano respecto a su funcionamiento y crecimiento. Pero ahora, al llegar al versículo 17, se vuelve hacia el cristiano en relación al mundo incrédulo. Aunque este relato fue escrito hace casi dos mil años, es imposible leerlo reflexivamente sin darnos cuenta de que el mundo hoy es exactamente lo mismo y la reacción del cristiano frente a él debe ser la misma. Él nos dice: “Vosotros (los cristianos) no podéis seguir viviendo como lo hacen los gentiles, en cuanto a lo vano de su manera de pensar”. Pablo está diciendo: “El lugar en el que empezar a vivir como un cristiano es reconocer que es preciso que piense usted de una manera diferente a como lo hace el mundo”. No co...

Cuando Dios nos guía a enfrentar lo que hemos estado evadiendo

El SEÑOR es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce; me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia haciendo honor a su nombre. Salmo 23:1-3 (NVI) Algo dentro de mí gritaba por alivio. Podía ver este patrón en el que me sentía atrapada. Sentía la presión de mis circunstancias, me frustraba cada vez más y luego decidía que simplemente necesitaba hacer más. Pero no estaba funcionando. Dios nunca permitirá que trabajemos hasta el agotamiento para suplir nuestra necesidad de sanidad, y a veces sanar es desordenado. En lugar de dejarme dar otra vuelta más apoyándome en mi propio entendimiento y creando mis propias soluciones, Dios permitió que todo llegara a un punto que ya no podía ignorar. Fue como si le susurrara a mi alma cansada: a veces vas a tener que confiarme aquello que te pido que sueltes, incluso cuando duele y no tiene sentido. Así que me toca soltarlo. Tal vez tú también hayas pasado por lo mismo. Sientes a D...