«Belleza y docilidad de las indias yucayas»
A comienzos del siglo dieciséis, «había en Santiago [de los Caballeros, conocido entonces como Santiago de Jacagua,] “80 de a caballo”, que eran los vecinos principales, poseedores de caballos. Parece que pasear a caballo con una persona era gran prueba de amistad. Esta costumbre aún se conserva en Santiago.»1 «Por otra parte, el impacto de la belleza y docilidad de las indias yucayas en el elemento masculino español del Santiago de la época parece haber sido extraordinario. Así vemos que cuando Antonio Flores, Alcalde Mayor de la Vega, quiso quitarle a Pablo Hernández una india yucaya, “éste la trajo a Santiago y hasta se casó con ella...” »Fue muy sonado el dramático caso del distinguido vecino de Santiago, Alonso de Sandoval, que, enamorado de una esclava de Bartolomé Rodríguez, de la Concepción de la Vega, fue acusado de mandarlo a acuchillar por un esclavo negro. Dicen los documentos textualmente “que aquella india le pesaba mucho”. »También andaban detrás de las indias yucayas en...