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La Salud Emocional nos Dirige a Relaciones Saludables

“El corazón alegre mejora la salud”.  Proverbios 17:22 (RVA-2015) Cuando necesitas ser físicamente recargado, tu cuerpo te da varias señales. Si tu estómago gruñe, es hora de comer. Si tu párpado se hace pesado, es tiempo de dormir. Tendemos a notar esas señales, pero a menudo dejamos pasar las otras señales que dicen que necesitamos recargarnos emocionalmente, como el sentido de estar abrumado, en corto circuito, un estallido impaciente o evitar a las personas. Y también dejas de desear amar a las personas cuando tu tanque emocional se está agotando. Para seguir amando bien y hacer las cosas que Dios te ha llamado a hacer, mantén tu tanque emocional lleno. ¿Cómo haces eso? Primero, pasa un tiempo a solas con Dios. Incluso Jesús se alejó de las multitudes cuando necesitaba recargarse emocionalmente. Marcos 6:31 dice: “Pero eran tantos los que iban y venían, que ni tiempo tenían para comer. Entonces Jesús les dijo: «Vengan, vamos a un lugar tranquilo para descansar a solas»” (TLA). ...

Saludos

Saludos Lea: Efesios 1:1-2 Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso: Gracia y paz a vosotros de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Efesios 1:1-2   Esta forma de saludo es la más breve en las epístolas de Pablo, a pesar de lo cual, incluye tres cosas sencillas a las cuales quiero llamar la atención del lector. Para empezar, las credenciales de Pablo: Fíjese usted cómo se describe a sí mismo: “apóstol... por la voluntad de Dios”. Un apóstol era uno enviado con un mensaje. Pablo se gloriaba en el hecho de ser un apóstol de Jesucristo. Y como nos dice en su epístola a los gálatas, el Señor Jesús se le apareció de manera directa. Pablo no aprendió lo que sabía acerca del evangelio discutiéndolo con los otros apóstoles. La verdad que nos transmite es algo que aprendió directamente de Jesucristo, y ésa es su autoridad. Por lo tanto, cuando lee usted a Pablo, está usted leyendo a un portavoz autori...

Enfrenta las Razones Correctas

“¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo, cuando tú tienes un tronco en el tuyo? . . . Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo”. Mateo 7:3, 5 (NTV) A medida que aprendes a amar como Jesús, si quieres moverte de la escuela primaria a la universidad, aprende a confrontar los problemas en tus relaciones. Tienes que aprender cómo enfrentar los problemas que te asustan terriblemente — y tienes que aprender a hacerlo en amor. Primero, revisa tu motivación. ¿Cómo sabes si estás confrontando a alguien por la razón correcta? Cuando lo estás haciendo por el beneficio de la otra persona no por tu propio beneficio. Si quieres decir algo porque necesitas sacarlo o desahogarte, entonces no estás confrontando a alguien en amor. ¿Sabías que tendemos a criticar en otras personas las debilidades que odiamos en nosotros mismos? Hacemos esto todo el tiempo. Si conoces tus debilidades y no te gustan en t...

En los lugares celestiales

En los lugares celestiales Lea: Efesios 1:3-14 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. Efesios 1:3   Recuerde el lector que todas estas bendiciones están a nuestra disposición en el ámbito al que Pablo se refiere aquí como los lugares celestiales. No significa ir al cielo cuando se muera usted. ¡Tenemos un concepto tan distorsionado acerca del cielo! El cielo, como la mayoría de las personas se lo imaginan, no es un lugar que a mí me resulte atractivo, con su humedad, sus nubes de lluvia, con sus arpas desafinadas y sus túnicas blancas. Un buen folleto de viajes podría hacer que el oeste de Texas nos diera la impresión de ser preferible al cielo. Sin embargo, la mayoría de las personas cree que esto es a lo que se refiere Pablo cuando menciona los lugares celestiales. No, “en los lugares celestiales” es una referencia a las realidades invisibles de nuestra vida actual, y sin dud...

LENTO, un ritmo sagrado

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora… Eclesiastés 3:1 (RVA-2015) Todas las personas en la tierra se despiertan cada día con la misma cantidad de tiempo: 86.400 segundos. Ni más, ni menos. Sin embargo, a menudo tratamos el tiempo como un recurso escaso, apresurándonos como si de alguna manera pudiéramos aprovecharlo más. Durante años, llevaba el ajetreo como una medalla de honor, llenando mis días de tareas y compromisos. Equiparaba el estar en movimiento con importancia y lo llamaba “victoria” cuando caía exhausta en la cama, con la agenda llena y el alma vacía. Estaba cansada y agotada espiritualmente. Demasiado ocupada para orar, demasiado distraída para notar la presencia de Dios, demasiado cansada para adorar. ¿Qué ganaba realmente con este ritmo si me alejaba de Aquel que da sentido a la vida? Una mañana, en medio de otra rutina frenética, me vino a la mente Eclesiastés 3:1: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tie...

La Prueba del Hecho

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14). Muchos en la iglesia hoy intentan determinar la cercanía del regreso de Cristo leyendo las señales de los tiempos. Sin embargo, una de las declaraciones más claras que Jesús hace acerca de su segunda venida se encuentra en el versículo anterior. El fin vendrá solo después de que el evangelio haya sido predicado a todas las naciones como testimonio. La palabra que Jesús usa para “testimonio” en este versículo es el mismo término griego que literalmente significa “prueba del hecho”. Cristo está hablando aquí no solo de predicar el evangelio, sino de presentarlo como un testimonio. En resumen, dice que el evangelio que predicamos es efectivo solo si está respaldado por una vida que dé testimonio de su realidad. Uno pensaría que, en Estados Unidos, una nación llena de miles de iglesias, habría un fuerte testimonio del evangelio; pero muchas iglesias ha...

Vale la Pena Ser Bondadoso

“Si compartes tu alimento con el que tiene hambre y satisfaces las necesidades del oprimido, entonces tu luz brillará como el amanecer. Tus sombras serán como luz de mediodía. El SEÑOR te guiará permanentemente, dará satisfacción a tus necesidades cuando estés en tierras resecas, y fortalecerá tus huesos. Serás como un jardín, como manantial de agua que nunca se seca”.  Isaías 58:10-11 (PDT) Siempre hay un costo para la bondad. Inevitablemente te lleva a sacrificar tiempo, dinero, energía, reputación, privacidad o algo. Hubo un costo para el buen samaritano también. En Lucas 10:34b-35, dice, “Luego (el buen samaritano) subió al hombre en su propio burro y lo llevó hasta un alojamiento, donde cuidó de él. Al día siguiente, le dio dos monedas de plata al encargado de la posada y le dijo: ‘Cuida de este hombre. Si los gastos superan esta cantidad, te pagaré la diferencia la próxima vez que pase por aquí’” (NTV). Este hombre hizo todo lo que pudo para ocuparse de un completo extraño. P...