¿Justicia o misericordia?
Cuando Julius y Ethel Rosenberg se casaron en 1939, los dos ya eran miembros activos del Partido Comunista de los Estados Unidos de América. Pero a nadie se le hubiera ocurrido que llegarían a ser los primeros civiles de su país condenados a muerte por espionaje, y los primeros en ser sancionados por ese delito en tiempos de paz. La Segunda Guerra Mundial, que estalló el mismo año en que se casaron, ya había dado paso a la Guerra Fría cuando fueron arrestados y acusados de ser espías de la Unión Soviética en 1950. El proceso judicial contra los esposos Rosenberg comenzó el 6 de marzo de 1951. Causó gran sensación en todo el mundo, pues se les acusó de divulgar secretos incluso sobre armas nucleares. Un mes más tarde, el 5 de abril, luego de ser hallados culpables y de optar por no decir nada en su defensa, el juez Irving Kaufman, antes de imponerles a ambos la pena de muerte, emitió el siguiente juicio personal: «Yo considero que su delito es peor que el homicidio.... Estoy convencido,...