El dilema humano
Lea: Efesios 2:1-3 Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados. Efesios 2:1 Éste es el gran análisis que hace el profeta del problema, la dificultad con la que se enfrenta Jesucristo cuando se acerca al hombre o a la mujer. Y lo que se precisa para resolver esta situación es nada menos que la inmensurable grandeza de Su poder. A nosotros nos resulta extremadamente difícil creer que estamos muertos. Si se acerca usted a un estudiante al principio de la juventud, que está participando con sus amigos en toda clase de actividades emocionantes y está esperando poder crearse una vida de independencia, y le dice usted: “Estás muerto”, el joven le mirará a usted con ojos llenos de lástima y dirá: “¿Qué clase de persona es usted? ¿Acaso está usted loco?”. Pero considere usted el análisis que hace Pablo y verá la verdad que es ésta, porque existen dos características básicas en las personas muertas: una de ellas es la impotencia total, el verse incapacitada...