«Yo me caso con cualquiera»
¡Caramba!, quiero casarme, aunque mi mamá lo sienta; porque paso de los treinta y yo no quiero quedarme. Yo estoy ya por colocarme; pero de cualquier manera, sin andar con más espera ni más vuelta al pensamiento, yo estoy ya por casamiento y me caso con cualquiera. Cansada estoy de esperar y me moriré de vieja esperando esta pareja con quien me quieren casar, que del cielo ha de bajar: blanco, noble y millonario, de un talento extraordinario, buen mozo, muy elegante, que toque el piano y que cante más bonito que un canario. Mi mamá culpa ha tenido que llegara yo a esta edad sin esa felicidad de tener un buen marido; porque a ella le ha cogido con que debo ser casada con ministro o embajada de Alemania o [de] Inglaterra cuando aquí en nuestra tierra no valemos casi nada. . . . . . . . . . . No quiere que tenga amores, ni quiere que al parque vaya, porque no falta canalla entre los visitadores, ni por los alrededores de casa pisa varón; porque dizque todos son unas aves de rapiña que se ...