Dios Levantó un Líder
En los días de Nehemías, los muros de Jerusalén estaban en ruinas, la ciudad era literalmente un montón de piedras. La iglesia estaba totalmente en retroceso, sin testimonio alguno. Los poderes malignos que rodeaban a Israel los perseguían severamente, burlándose de cada obra que intentaban emprender. ¿Cómo respondió Dios en un tiempo de tanta ruina? ¿Envió un ejército bien entrenado para ayudarlos? ¿Mandó una guardia del palacio para herir a sus enemigos prominentes? No, Dios levantó a un hombre llamado Nehemías. Nehemías era un hombre con la carga de Dios en su corazón. Pasaba su tiempo orando, ayunando y lamentándose porque estaba quebrantado por la condición de Israel. También escudriñaba continuamente la Palabra de Dios, comprendiendo la profecía y moviéndose en el Espíritu. Aunque Nehemías servía como copero del rey de Persia, él permanecía apartado de la maldad que lo rodeaba. En medio de toda la sensualidad, inmoralidad y falta de temor de Dios que había en Israel, él mantuvo u...