Entradas

Lo que podría faltar en tus oraciones | Elizabeth Laing Thompson

Yendo un poco más allá, se postró rostro en tierra y oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú. Mateo 26:39 (NVI) Había pasado semanas recorriendo las aceras de mi vecindario, orando y caminando, suplicando por una solución a una decisión importante en la vida de mi hija. Estaba derramando mi alma, entregando mis inquietudes al Señor (1 Pedro 5:7). Pero cada vez que decía amén, todavía me sentía intranquila. Definitivamente no estaba experimentando “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento”, como promete Filipenes 4:7a (NVI). Me puse a pensar… quizá la paz llegue si oro de manera más convincente, más apasionada. Y así lo hice. Caminé y oré hasta casi desgastar el pavimento… pero nada cambió. Durante una de mis caminatas, pensé en Jesús orando en el huerto de Getsemaní horas antes de Su arresto. Jesús estaba lleno de tristeza sabiendo que se avecinaba un juicio, tortura y muerte. Mateo 26:39 describe...

Despojarse y vestirse | Ray Stedman

Lea: Efesios 4:22-32 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está corrompido por los deseos engañosos, renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre. Efesios 4:22-24a   Despojarse de la pasada manera de vivir y renovarse mediante la nueva manera de vivir es un principio por medio del cual las posibilidades que están en Cristo pueden resultar evidentes en nuestra experiencia. Fíjese el lector que hay un reconocimiento respecto a la atracción de la antigua vida en el caso del cristiano. La advertencia del apóstol consiste en la necesidad de que reconozcamos constantemente y rechacemos estas suposiciones falsas y subyacentes que tienen que ver con nuestra antigua naturaleza y con la antigua manera de vivir. Esto no tiene que ver tan sólo con las acciones, pues, como verá usted, tiene que ver también con nuestra manera de pensar y nuestras actitudes. Esto es lo que causa el problema y es esto lo que debemos rechazar. Despojarse sign...

Un Poco de Fe es Todo lo que Necesitas | Rick Warren

“—Por la poca fe que tienen —respondió—. Les aseguro que si tuvieran fe tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Trasládate de aquí para allá” y se trasladaría. Para ustedes nada sería imposible”. Mateo 17:20 (NVI) Aquí hay una verdad sorprendente: Puedes tener fe y aun así luchar con la duda. En Marcos 9, un hombre llevó a su hijo enfermo a Jesús. Jesús le dijo que podía sanar al niño, si el padre creía. “Al instante el padre clamó: —¡Sí, creo, pero ayúdame a superar mi incredulidad!” Marcos 9:24 (NTV). Se puede tener fe en Dios y, al mismo tiempo, estar nervioso, o incluso aterrorizado, por algo que Él quiere que hagas. El coraje no es la ausencia de temor. El coraje es cuando sigues adelante y haces algo a pesar de tu temor. Este hombre estaba lleno de fe y duda. Fue a Jesús con sus dudas sinceras, y Jesús hizo un milagro. No necesitas mucha fe para ser un gran cristiano, porque no es el tamaño de tu fe lo que hace la diferencia. Lo que importa es dó...

A Quienes el Señor Ama | David Wilkerson

En algunos momentos durante mis años de ministerio, me he sentido abrumado por enemigos que se han levantado contra mí. En esos tiempos sentí la disciplina del Señor como una vara sobre mi espalda. Recuerdo un período en particular en el que estaba siendo calumniado por todos lados. Otros ministros me preguntaban: “David, estoy escuchando cosas cuestionables sobre ti. ¿Son verdad? ¿Todo esto viene del diablo o es Dios tratando de hablarte?” Incluso esa pregunta me ofendía, y quedaba completamente abrumado por el dolor emocional de todo aquello. Me sentía físicamente agotado por la batalla constante y apenas podía enfrentar la idea de ir a la iglesia a predicar. Una mañana, mi esposa literalmente tuvo que levantarme de mi silla en mi estudio. A mitad de camino hacia la iglesia le dije que no podía continuar. Ya no podía enfrentar a otra persona en nuestros servicios preguntándose si yo era un falso. Finalmente clamé: “Señor, ¿qué he hecho para merecer esto? ¿Dónde está mi pecado?” Enton...

El prejuicio racial y la sed de venganza

—[Obispo Larra,] mi querido prelado... De mí depende la paz de esta plaza... pero debe usted comprender que mi caída del poder significaría la más sangrienta revuelta que jamás haya visto esta colonia.... —Baltasar, Baltasar... No vuele tan alto; ni quiera ser dueño de tantas vidas.... —No intente disimular su derrota. Soy el hombre más poderoso de toda la estancia, y usted, [obispo Larra,] hombre avezado a estas artes, lo sabe muy bien. ¿Por qué soy el más poderoso? Pues le diré: Conozco el miedo que ustedes sienten cada vez que miran a un negro, y puedo lograr, con un gesto, o con mi martirio, una gran cacería de blancos.... El total de negros en la ciudad excede a la población blanca en proporción de siete a uno. Vea usted, mi queridísimo prelado, que soy el dueño de vidas y haciendas.... —Baltasar..., si las autoridades se tornan en su contra, el desenlace, tanto para su pueblo como para el mío, será la más terrible destrucción. —Esas consideraciones no me interesan. Me interesa hu...

El crecimiento lento

Lea: Efesios 4:13-16 De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. Efesios 4:16   El crecimiento es el método de Dios. Eso nos dice dos cosas que nos animan acerca de esta cuestión de hacerse maduros, y no sólo en el sentido de ser maduros como personas religiosas, sino maduros como seres humanos: Primero, la madurez es algo que no se consigue de repente, sino que es un proceso. Yo conozco a muchos cristianos que se sienten profundamente inquietos cuando, después de ser cristianos, no se encuentran de repente asombrosa y totalmente transformados en criaturas angélicas. Se sienten profundamente decepcionados al descubrir que la antigua vida sigue todavía muy presente y se preguntan si son verdaderamente cristianos. Seguramente lo son, si han depositado su fe en Él, pero hay un proceso de crecimiento que debe producirse, y lleva...

Cuando Dios nos encuentra a mitad del camino

El SEÑOR mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes». Deuteronomio 31:8 (NVI) Embarazada de nuestro primer hijo, pasé mucho tiempo imaginando cómo sería su aspecto y qué se sentiría al tenerlo en brazos. Me veía leyéndole cuentos y dando largos paseos por nuestro vecindario. Incluso imaginé su graduación de escuela superior y el día de su boda. Estaba llena de esperanza y expectativas para nuestro futuro. Pero luego, recibimos los resultados de unas pruebas solicitadas por su pediatra y tenían valores anormales, y la vida dio un giro brusco. De repente, nuestro futuro se volvió incierto. Ya no podía imaginar cosas buenas. En mi diario, escribí una pregunta que me pesaba en el corazón: ¿Puede una vida rota seguir siendo una vida bendecida? En los meses siguientes, seguí escribiendo en mi diario pensamientos crudos y sinceros. Poco a poco, empecé a sentir que una respuesta iba tomando forma. Comencé a ver que, sí, una vida ...