Nuestros Guías en esta Vida

Hace años, mucho antes de los teléfonos inteligentes y sus prácticos mapas, un grupo de amigos y yo hicimos un viaje por carretera a Texas para ver el Álamo. Uno de los chicos de nuestro grupo se ofreció a guiarnos. “San Antonio es mi ciudad natal, y me encantaría ser su guía”, dijo. Sin embargo, una vez que llegamos a San Antonio, las cosas se volvieron un poco confusas. Estuvimos conduciendo y conduciendo, hasta que algunos notamos que habíamos pasado por la misma tienda tres veces.

“¿Oigan, no estamos dando vueltas?” preguntó alguien. “No, no, ya estamos cerca”, nos aseguró mi amigo.

Pasaron horas. Nos encontramos en una zona peligrosa de la ciudad, luego en un enorme embotellamiento, y después dando vueltas otra vez. Finalmente, alguien le dijo a mi amigo: “Oye, pensé que conocías el camino. Dijiste que esta era tu ciudad natal”.

“Lo es”, respondió, “pero nos mudamos cuando yo tenía dos años”.

Obviamente, mi amigo no era nuestro guía ideal. Tenía buenas intenciones, pero no tenía idea de hacia dónde llevarnos ni las habilidades necesarias para manejar con éxito los problemas que teníamos delante. Él representa el tipo de guía que creemos querer en la vida porque nos resulta familiar y nos dice lo que queremos oír. Sin embargo, con demasiada frecuencia estos guías terminan llevándonos en círculos en lugar de llevarnos a la vida rica y satisfactoria que Jesús diseñó para nosotros. Dios no guía a su pueblo de esa manera.

Cristo dijo a sus seguidores: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:9-10).

Jesús no solo siempre hablará verdad a tu vida, sino que también siempre te guiará hacia el crecimiento y una restauración más profunda. A veces eso es doloroso, o va en una dirección que no crees querer tomar. A veces puede parecer que Dios te está llevando en círculos. La realidad es que simplemente no te está permitiendo pasar por alto algo que necesitas para tu camino. A diferencia de los guías de este mundo, siempre puedes confiar en su mano que te dirige.

 Fuente: worldchallenge.org

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